Si tienes una electrobomba en casa, en tu negocio o en una instalación industrial, hay un pequeño componente que trabaja en silencio y que, cuando falla, puede costarte caro: el presostato. Muchas personas no saben ni que existe, pero sin él, tu bomba podría encenderse y apagarse de forma descontrolada, o peor aún, trabajar sin parar hasta quemarse.
En este artículo te explicamos qué es, cómo funciona, cómo se instala, cómo calibrarlo y qué señales te avisan cuando algo no está bien.
¿QUÉ ES UN PRESOSTATO?
Un presostato es un dispositivo que mide la presión del agua dentro de una tubería o un tanque, y según esa presión, enciende o apaga la bomba de agua de forma automática.
Dicho de forma más simple: es el «cerebro» que le dice a tu bomba cuándo trabajar y cuándo descansar.
Cuando la presión del agua baja porque abriste un grifo o hay consumo en el sistema, el presostato detecta esa caída y manda la señal para que la bomba arranque. Cuando la presión sube y alcanza el nivel adecuado, corta la señal y la bomba se detiene. Todo esto ocurre en segundos, sin que tengas que hacer nada.
¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EN UN SISTEMA DE BOMBEO?
Sin un presostato, la bomba no sabría cuándo encenderse ni cuándo apagarse. Dependería de un interruptor manual o de un temporizador, lo que en la práctica es ineficiente y peligroso.
Estos son los principales problemas que evita:
- Ciclos de arranque excesivos. Cada vez que una bomba arranca, consume más energía y genera más desgaste que cuando está en marcha. Si la bomba arranca y para decenas de veces por hora, su vida útil se reduce drásticamente. El presostato regula esos ciclos para que sean los necesarios y nada más.
- Trabajo en seco. Si no hay agua suficiente y la bomba sigue funcionando, puede recalentarse y averiarse. Algunos presostatos incluyen protección contra trabajo en seco, cortando el suministro eléctrico cuando detectan que no hay presión mínima.
- Sobrepresión. En sistemas mal calibrados, la presión puede subir demasiado y dañar tuberías, válvulas o incluso el propio equipo. El presostato actúa como un límite de seguridad que impide que eso ocurra.
- Consumo innecesario de energía. Una bomba que trabaja más de lo necesario consume más electricidad. Con un presostato bien ajustado, la bomba solo trabaja cuando hace falta.
¿Cómo se instala un presostato?
La instalación de un presostato no es complicada, pero requiere seguir algunos pasos con cuidado para que funcione correctamente.
Lo primero es ubicarlo en el lugar correcto. El presostato debe instalarse en la línea de presión del sistema, generalmente cerca del tanque acumulador o del colector de salida de la bomba. Tiene que estar en contacto directo con el agua para poder medir la presión de forma precisa.
Los pasos básicos son:
- Apaga la bomba y cierra el suministro de agua antes de cualquier trabajo.
- Identifica el punto de instalación, que suele ser una conexión en «T» en la tubería principal.
- Conecta el presostato en esa conexión. La mayoría usa rosca de 1/4″ o 1/2″, así que verifica la medida antes de comprar.
- Conecta los cables eléctricos siguiendo el esquema del fabricante. El presostato actúa como un interruptor en el circuito de la bomba: cuando la presión es baja, el circuito se cierra y la bomba arranca; cuando la presión es alta, el circuito se abre y la bomba para.
- Una vez conectado, ajusta los valores de presión mínima (cut-in) y máxima (cut-off) según las necesidades del sistema.
Si no tienes experiencia con instalaciones eléctricas o hidráulicas, lo recomendable es contar con un técnico. Una mala conexión puede dañar el presostato o la bomba.
¿Cómo se calibra un presostato?
Dentro del presostato hay dos ajustes principales: la presión de arranque (la presión mínima a la que la bomba debe encenderse) y la presión de parada (la presión máxima a la que la bomba debe apagarse).
Un ajuste típico para sistemas domésticos es arrancar a 1.5 bar y parar a 3 bar, aunque esto varía según el tipo de instalación y la bomba utilizada.
Para calibrar el presostato:
- Retira la tapa del presostato. Encontrarás dos tornillos o tuercas ajustables.
- El tornillo más grande regula la presión de arranque y parada al mismo tiempo (sube o baja ambos valores en paralelo).
- El tornillo más pequeño regula la diferencia entre arranque y parada. Si lo ajustas, cambias cuántos bares hay entre que la bomba arranca y que se detiene.
Un rango demasiado pequeño entre arranque y parada hace que la bomba cicle con mucha frecuencia. Un rango demasiado grande puede hacer que el agua llegue con poca presión o que la bomba tarde mucho en arrancar.
Lo ideal es hacer los ajustes con el sistema en funcionamiento, usando un manómetro para verificar la presión real en cada momento. En Turbonnett contamos con manómetros y accesorios de medición que te permiten hacer este proceso con precisión.
Señales de que tu presostato está fallando: Como todo componente, el presostato puede deteriorarse con el tiempo. Estas son las señales más comunes de que algo no está bien:
- La bomba arranca y para constantemente, incluso cuando no hay consumo. Esto se llama «corte rápido» y suele deberse a que el presostato está mal calibrado, al tanque acumulador sin presión de aire, o a que el presostato mismo está averiado.
- La bomba no arranca, aunque haya demanda de agua. Si abres un grifo y la presión cae, pero la bomba no enciende, puede que el presostato no esté detectando la caída de presión, ya sea por suciedad, corrosión o un fallo eléctrico interno.
- La bomba no para, aunque la presión sea alta. Esto es peligroso porque puede llevar a una sobrepresión en el sistema. Si la bomba sigue corriendo, aunque no haya consumo, revisa si el presostato está atascado en posición de encendido.
- Hay agua entrando en el interior del presostato. Si ves humedad o signos de corrosión alrededor del presostato, puede que haya una fuga interna. En ese caso, lo más seguro es reemplazarlo.
- El presostato está visiblemente oxidado o con depósitos de cal. El agua con alto contenido de minerales puede obstruir la entrada del presostato e impedir que mida la presión correctamente. En zonas con agua dura, es recomendable revisar el presostato al menos una vez al año.
¿Cuándo reemplazar el presostato?
No todos los problemas tienen solución con una calibración. Si el presostato presenta fallas eléctricas internas, si la membrana que mide la presión está dañada, o si hay corrosión severa, lo más conveniente es reemplazarlo. Los presostatos son componentes de bajo costo comparado con lo que puede costar reparar una bomba quemada o una tubería reventada. Un presostato en buen estado es una inversión que se paga sola.
En Turbonnett encontrarás una selección de presostatos compatibles con distintos tipos de sistemas de bombeo, tanto para uso doméstico como industrial. Puedes ver las opciones disponibles directamente en nuestra categoría de accesorios, donde también contamos con manómetros, reguladores electrónicos y otros componentes para mantener tu sistema funcionando bien.
El presostato es uno de esos componentes que pasan desapercibidos cuando funcionan bien, pero que hacen una diferencia enorme en la vida útil de tu bomba, en el consumo de energía y en la seguridad de toda la instalación. Entender cómo funciona, cómo instalarlo y cuándo cambiarlo te permite tomar mejores decisiones y evitar gastos innecesarios.
Si tienes dudas sobre qué presostato necesitas para tu sistema o quieres asesoría técnica, en Turbonnett estamos para ayudarte. Con más de 16 años de experiencia en soluciones integrales de manejo del agua, podemos orientarte para que tu sistema trabaje de forma eficiente y segura.
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